Desde el registro de su café en julio de 2020, Costa Rica cuenta ahora con 15 símbolos nacionales que encarnan aspectos importantes de la sociedad costarricense, desde la naturaleza preservada (como la guaria morada, el árbol de Guanacaste y el yigüirro), la paz y la democracia (representadas por la bandera, el himno y la antorcha), hasta el patrimonio histórico y cultural (a través de elementos como el Teatro Nacional, las esferas precolombinas y el café). Juntos, estos símbolos celebran el compromiso de Costa Rica con la conservación del medio ambiente, el desarrollo social y el patrimonio colectivo.

La GUARIA MORADA, u orquídea púrpura, es el emblema floral nacional de Costa Rica desde 1939. Con sus magníficas flores moradas, encarna la belleza natural y la biodiversidad del país, que alberga más de 1.400 especies de orquídeas. Como flor nacional, es un símbolo del orgullo de Costa Rica por su excepcional naturaleza y de su compromiso con la protección de sus recursos naturales.

El HIMNO NACIONAL, «Noble patria, tu hermosa bandera», ha sido un símbolo de la unidad y el orgullo nacional del país desde 1949. Refleja los valores costarricenses de libertad, paz y dignidad, subrayando la importancia de la independencia y el respeto de los derechos humanos. Encarna la identidad colectiva y el patriotismo de los costarricenses.

La CARRETA, que representa la historia, la artesanía y la cultura rural del país, fue declarada símbolo nacional en 1988. Tradicionalmente utilizado para transportar café, es ahora un símbolo de la identidad costarricense. Las carretas, a menudo pintadas de vivos colores y decoradas con motivos folclóricos, encarnan la creatividad y el trabajo manual de los artesanos locales.

Representando la libertad y la aspiración nacional a la paz, la ANTORCHA se lleva durante las celebraciones de la independencia del país, el 15 de septiembre. Refleja el compromiso del país con el progreso, la justicia y el bienestar de sus ciudadanos, al tiempo que pone de relieve los ideales de democracia y desarrollo social, que llevaron a su inclusión en la lista en 2005.

El MANATÍ es un símbolo de la excepcional biodiversidad de Costa Rica y del compromiso del país con la protección de la vida salvaje. Aunque es menos conocido que otros animales emblemáticos, esta especie amenazada es un ejemplo conmovedor de la importancia de Costa Rica en la conservación de las especies marinas.

La BANDERA NACIONAL es un símbolo de la identidad del país. Inscrita como símbolo en 1948, se compone de tres colores: el azul y el blanco representan el cielo que protege a la nación, así como la paz y la sabiduría, mientras que el rojo evoca la energía, el coraje y la determinación del pueblo costarricense en la defensa de su sistema democrático.

El ÁRBOL DE GUANACASTE es un símbolo nacional desde 1959. Conocido por su gran tamaño y sus ramas anchas y sombreadas, este árbol es un símbolo de protección y bienestar, pero también de la profunda relación entre los costarricenses y su entorno, especialmente en Guanacaste, donde forma parte esencial del paisaje.

Aunque es un animal discreto y difícil de observar, el VENADO COLA BLANCA es desde 1995 un símbolo de la fauna y la rica biodiversidad de Costa Rica. También es un símbolo de la flora y fauna protegidas en los parques nacionales del país, que son refugios para esta y otras muchas especies.

Inscrito en 2011 con el objetivo de promover el turismo en el Parque Nacional del Chirripó, LOS CRESTONES son imponentes formaciones rocosas que se elevan a casi 3.800 metros de altitud. Los excursionistas más aventureros podrán contemplar estas rocas frente a un paisaje espectacular y una biodiversidad única que prospera en la vegetación de páramo.

Situado en el corazón de la capital, el TEATRO NACIONAL es uno de los símbolos culturales más emblemáticos del país. Esta joya arquitectónica y sus representaciones teatrales de alta calidad encarnan el refinamiento y la importancia de la cultura artística en la historia de Costa Rica, y le valieron un lugar en la lista de símbolos nacionales en 2018.

El ESCUDO NACIONAL está formada por tres volcanes activos que representan las tres cordilleras que atraviesan el país, así como los océanos Pacífico y Atlántico. Dos barcos recuerdan la importancia histórica del comercio marítimo. El escudo lleva ahora siete estrellas por cada una de las provincias del país. Este símbolo se utiliza en las relaciones internacionales desde 1948.

El YIGÜIRRO es el ave nacional de Costa Rica desde 1977. Conocida por su melodioso canto, esta especie se asocia a menudo con la alegría y la amabilidad, cualidades que reflejan el cálido espíritu de los costarricenses. Como ave emblemática, encarna el compromiso del país con la protección de sus ecosistemas, al tiempo que celebra sus riquezas naturales.

La MARIMBA representa la herencia musical de Costa Rica, integrando influencias africanas, indígenas y europeas para crear un estilo único. Declarado símbolo nacional en 1996, este instrumento de madera produce sonidos ricos y melodiosos que acompañan los bailes y cantos típicos durante las festividades.

Talladas por los pueblos indígenas entre 500 y 1500 d.C., estas ESFERAS INDÍGENAS PRECOLOMBIANAS son un fascinante testimonio de las habilidades de las civilizaciones precolombinas y representan el patrimonio histórico y cultural de Costa Rica. En 2014 se incluyeron en la lista del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

En 2020, el CAFÉ fue declarado símbolo nacional. Introducido en el siglo XVIII, no fue hasta 1808 cuando el «Grano de Oro» cambió la historia del país en la escena internacional. Su excepcional calidad es el resultado de unas condiciones geográficas ideales y de unos métodos de cultivo respetuosos con el medio ambiente. En resumen, simboliza el desarrollo económico, social y cultural del país.